El pasado sábado 1 de junio un grupo de amigos de Carlos Segovia nos reunimos con su esposa Aurora para descubrir, allí donde sus cenizas se unieron a la tierra que tanto defendió, una placa en su memoria. Con ella Andalus y Fundación Bios quieren dejar constancia de la labor incansable de Carlos por la conservación de Sierra Pelada.
En la memoria de todos los que le conocimos está, para siempre, todo lo que nos enseñó, su recuerdo y su ejemplo.

Miguel Angel Martínez dedica unas sentidas palabras en recuerdo de Carlos Segovia (Foto de Ricardo Coronilla)

Aurora descubre la placa dedicada a su esposo (Foto de Ricardo Coronilla)
El emotivo acto de descubrimiento de la placa se hizo al atarceder, a la hora mágica en que los buitres se concentran en la zona y se dejan llevar por las corrientes térmicas de los últimos calores del día. Tal y como él hubiese deseado, tuvimos una pequeña cena de campaña hasta que la noche empezó a ganar terreno.

Antonio Chamizo (arriba) y Rafael Galán (abajo) en los trabajos realizados en Mayo para la colocación de la placa
(Fotos de Rafael Galán)

Nos fuimos con la sensación de un deber cumplido y con la seguridad de que no solo el recuerdo de Carlos nos acompañó en aquellos momentos.

Atardecer en Sierra Pelada (Foto de Ricardo Coronilla)

