Salida de anillamiento a Puerto Moral. Septiembre 2012

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Los pasados días 8 y 9 de septiembre acudimos a la Reserva Natural Concertada de Puerto Moral para nuestra periódica salida de anillamiento.

Éramos los de siempre: Fran, Manuela, Tracy, Inga y Manolo, a los que se sumaron en esta ocasión Peppa, Rocío y Guillermo.

Llegamos el viernes por la tarde, en dos tandas, de tal manera que la primera tanda formada por Fran, Manuela y Peppa pudo poner las redes antes del anochecer. Los demás llegamos más tarde, y como es habitual nos encontramos a un grupo de ciervos, tres hembras con una cría, antes de llegar a la finca.

Al día siguiente, en cuanto al tiempo atmosférico, se cumplieron las previsiones: calor, y a veces mucho calor; todo dependiendo del aire, pues a veces se levantaba una brisa que refrescaba algo el ambiente. En la noche del sábado al domingo aparecieron nubes, y el domingo amaneció con neblina y algo nublado, pero fue abriendo a medida que pasaba el día.

En esta ocasión colocamos cinco redes japonesas en el arroyo, ahora seco, que forma el límite de la finca al este de la casa. Todo estaba muy seco, con la hierba color amarillo, muchas jaras con las hojas secas, e incluso las zarzas con el mismo aspecto. Las redes las mantuvimos abiertas el viernes y el sábado hasta las dos de la tarde, cuando las cerramos viendo que hacía mucho calor y no había actividad de aves; las volvimos a abrir a las seis de la tarde hasta el domingo a la una y media de la tarde, cuando las retiramos.

Los resultados, dado la sequedad de la zona, no fueron malos, pues estamos en plena migración post-nupcial, con aves que van de vuelta hacia África, a sus cuarteles de invierno después de haber criado. Anillamos 48 aves, a lo que hay que añadir 8 recuperaciones.

En cuanto a las especies capturadas, por un lado estaban las presentes todo el año, como  herrerillo común y capuchino, carbonero, petirrojo, agateador, chochín, mirlo y currucas capirotada y cabecinegra. Por otro lado las especies estivales que han criado en la zona y van hacia el sur: curruca zarcera, curruca carrasqueña y colirrojo real (reproductor en la zona, pero escaso en nuestro país). Y finalmente por otro lado, aves de especies que no crían en el área, y lo hacen más al norte, como en la cornisa cantábrica o en el oeste de Europa, y están en paso hacia África: papamoscas cerrojillo, mosquitero común, mosquitero musical, buscarla pintoja y curruca mosquitera.

En conclusión, número moderado de capturas, pero gran diversidad de especies y más aún diversidad en cuanto a la conducta migratoria de cada una.

Además, muchas de las aves estaban mudando las plumas, ya sean las de vuelo o el resto del plumaje corporal (“muda de contorno” en la jerga ornitológica) para pasar del plumaje del ave joven al del adulto. Y también algunas con mucha grasa subcutánea, indicativo de tener muchas reservas de energía para su migración, que en varias de las especies citadas es transahariana: como ejemplo la única curruca mosquitera capturada, que en una escala de 0 a 8 de cantidad de grasa se cuantificó con un 6. Por tanto en conjunto, un fin de semana fructífero.

Después de lo citado, solo quedan por comentar las curiosidades, no por ello menos importantes: se escuchó “berrea” de los ciervos, pero poco y a lo lejos, posiblemente por la falta de lluvias; algunos cárabos cantando como siempre por la noche; no faltaron varios buitres leonados en el cielo; y el paso de aves hacia el sur no solo se detectó con las redes, también con la presencia de aviones comunes y aviones zapadores.

Nada más que contar. La siguiente crónica: la del mes de octubre.