Los pasados días 17, 18 y 19 de octubre realizamos nuestra periódica salida de Anillamiento Científico de Aves a la Reserva Natural de Puerto Moral.
Como es habitual, llegamos el viernes por la tarde, en esta ocasión a los habituales: Manuela, Fran, Tracy, Manolo e Inga, se unieron José Javier y Adela; y además, se nos incorporó desde Málaga, la también anilladora de EOAS Beatriz González, acompañada de su hija Marina. Luego, rozamos la sobreocupación, pues recibimos la visita la noche del sábado, y hasta el domingo, de Julio y Charo, con Julio "junior".
El fin de semana transcurrió con cielo en general despejado o casi, menos a media mañana del domingo con algunas nubes. La temperatura fue agradable, incluso calurosa al final. Y el viento nulo o a lo sumo suave. El campo, reverdecido por las anteriores lluvias, presentaba un aspecto muy diferente al de otros octubres.
En relación al anillamiento en sí, seguimos colocando cuatro redes en el arroyo al este de la casa, aún con algo de agua, y otra en un regato junto al camino que hay cerca. Las colocamos el sábado por la mañana temprano, hasta el domingo a eso de la una de la tarde hora en las que las recogimos. Como resultado, anillamos 43 aves y conseguimos 11 recuperaciones, lo que da un total de 54 capturas. Las especies, en orden de abundancia fueron: herrerillo (16 aves), petirrojo (15), curruca capirotada (9), chochín (4), carbonero (2), curruca cabecinegra (2), mirlo (2), agateador (1) y pinzón (1). A los citados se añadieron dos especies menos habituales, un arrendajo y un rabilargo, con la curiosidad respecto a este último, que hacía meses que no capturábamos esta especie, y casualmente cae un individuo el día que viene Beatriz, pues el rabilargo fue el objeto de su tesis doctoral.
| Agateador (Certhia brachydactyla) | Rabilargo (Cyanopica cooki) | Arrendajo (Garrulus glandarius) |
Como ya es habitual, también observamos ciervos, un buitre leonado, un cernícalo, dos cuervos, y escuchamos los cárabos por la noche. Además, las recientes lluvias nos dejaron la presencia de muchas setas, entre ellas una bonita pero venenosa Amanita pantherina.
Amanita pantherina
Y esto fue todo. Saludos y hasta la próxima crónica.

