Los pasados días 13, 14 y 15 de noviembre realizamos nuestra periódica salida para actividades de anillamiento científico de aves en la Reserva Biológica de Puerto Moral. En esta ocasión rozamos el "lleno absoluto" para la capacidad de la casa, pues fuimos 12 personas, a saber: los habituales, Fran, Inga, Manolo (el que redacta la presente), Manuela y Tracy; los casi habituales últimamente: Adela y José Javier, además de Lola que se ha reincorporado al asunto; y además: Julio, Clara y Julio "junior", y Alejandra, que era "debutante".
El tiempo atmosférico nos acompañó, con cielos despejados y temperaturas agradables, tanto, que al mediodía se apreciaba la sombra. Solamente aparecieron algunas nubes el domingo.
Fran, Adela y Lola llegaron antes que los demás, y colocaron 5 redes japonesas, cuatro en la zona oeste de la finca, donde se encuentra un regato con madroños, y otra cerca de la casa, en la ladera al norte de la misma, entre jaras y encinas. Los resultados tampoco fueron malos, pues finalmente cogimos 52 aves, de las que 41 se anillaron, y 11 eran recapturas. Las especies, en orden de abundancia, fueron: petirrojo (15 aves), herrerillo (13), camachuelo (10), trepador (3), mito (2), curruca capirotada (2), mirlo (2), carbonero (1), curruca cabecinegra (1), zorzal (1) y acentor (1). Respecto a las mismas, nos sorprende el elevado número de camachuelos, pues en inviernos anteriores lo habitual era capturar uno o dos ejemplares por salida. También destacar la presencia del acentor, plenamente indicativa de la época de invernada, pues junto con el camachuelo, son especies que proceden de latitudes más septentrionales.
| Camachuelo (Pyrrhula pyrrhula) macho | Camachuelo (Pyrrhula pyrrhula) hembra |
| Trepador azul (Sitta europaea) | Zorzal común (Turdus philomelos) |
| Carbonero (Parus major) | Mito (Aegithalos caudatus) |
Comentar además, que debido a las últimas lluvias, y con el tiempo soleado, las setas eran muy abundantes, y entre las distintas especies que localizamos, encontramos a la venenosa Amanita pantherina, a la mortal Amanita phalloides, y a la curiosa Calvatia utriformis.
| Amanita phalloides | Amanita pantherina | Calvatia utriformis |
Sin embargo, no todo fue bueno, pues en la finca había cerdos, escapados de alguna otra finca colindante, que hozaban por donde les daba la gana, y en una de estas rompieron una de las redes haciéndole unos agujeros enormes que la dejaron inservible.
Problemas aparte, el fin de semana trascurrió de manera muy agradable, con la presencia además de un par de cuervos, de un grupo de buitres leonados planeando, observando de forma fugaz un gavilán y por las noches con el ulular de los cárabos; y ahora viene lo interesante, escuchando también el reclamo del búho chico, en una encina muy cerca de la casa. Es un dato de importancia, pues la única vez que detectamos la presencia de esta especie fue hace ya más de veinte años, a comienzos de los noventa del siglo pasado.
En fin, nada más. Hasta la siguiente crónica.

