Del 4 al 6 de Noviembre.
En esta ocasión, la llegada a
Lo primero que se apreció fue el positivo efecto de las pasadas lluvias: el terreno ya no estaba seco y con la vegetación agostada, si no con el suelo reverdecido. También se apreciaba en el caudal del río Chanza, evidentemente más abundante.
Debido a que las zarzas y los madroños, crecidos junto a la linde de nuestra finca con la vecina situada al noroeste, estaban en fruto y había abundancia de los mismos, decidimos situar cuatro redes en esa zona, para así capturar las aves que entraban en los matorrales para comerlos.
El éxito fue relativo, pues en total capturamos 28 aves, 3 eran recuperaciones, y 25 fueron anilladas. Poco si lo comparamos con las salidas anteriores, donde situamos las redes en la barranca del este. Aún así, la cosa no está tan clara, pues no sabemos que hubiera ocurrido de colocar las redes donde siempre.

