Los pasados días 15, 16 y 17 de marzo acudimos como todos los meses a la Reserva Biológica de Puerto Moral para realizar actividades de anillamiento científico de aves.
Debido a las lluvias de este invierno se nos presentó un primer inconveniente, la crecida del río Chanza, lo cual impedía el paso por el vado que usamos habitualmente. Esto hizo que tuvieramos que usar una ruta alternativa, mucho más larga y que implica casi media hora más de camino, pero no había más remedio.
En esta ocasión fuimos en dos tandas. Un primer grupo formado por Fran, Jose Javier y Alberto llegó el viernes por la tarde, con tiempo justo antes de hacerse de noche para poner cinco redes en el límite oeste de la finca. El segundo grupo, formado por Manolo Tracy e Inga, al que se unieron para esta ocasión Claudia y María, llegó el viernes noche.
Las predicciones meteorológicas no eran nada halagueñas, y eso condicionó mucho los resultados referidos a las capturas. El sábado alternaron nubes y claros, y soplaban rachas de viento; y peor estuvo el domingo, con el cielo cubierto con viento y amenazando lluvia. Este viento que hemos comentado hinchaba las redes para capturar las aves, y estas no que daban atrapadas en las mismas si chocaban con ellas.
La conclusión de todo es que solamente se capturaran 13 aves, de las que anillamos siete pues las otras seis eran recapturas de aves ya marcadas.
A pesar de todo, la variedad de especies fue grande: herrerillo, carbonero, mirlo, petirrojo, curruca capirotada, curruca cabecinegra, mito y agateador.
Agateador común (Certhia brachydactyla)
Esperamos que el mes próximo mejoren los resultados, pues ya entrada la primavera las aves muestran más actividad preocupándose de la reproducción, y la dehesa despierta del parón del invierno, cambio que sí apreciamos durante este fin de semana: algunas jaras empezando a florecer, lirios en las zonas despejadas, cantos de aves,...; y la observación de un alcaudón común posado sobre una encina joven frente a la casa de la finca, seguramente llegado hacía poco de su viaje desde África tras cruzar el Sáhara.
Este fin de semana, tímidamente han empezado a florecer los lirios, destacando el morado en los prados al atardecer.
Comentando que también vimos escribano soteño, colirrojo tizón y ciervos, despedimos está crónica hasta la próxima del mes de abril.

