Salida de anillamiento a Puerto Moral. Enero 2012

01-fuego

El día 13 por la tarde salíamos para le Reserva Biológica de Puerto Moral para cumplir con nuestro fin de semana de anillamiento. En esta ocasión íbamos Manuel Barrera y Fran Romero como anilladores, acompañados de Tracy Golding e Inga Barrera, así como por José Luis Parra y Alfredo Romalde, estudiantes de bachillerato y novatos en estas lides.

 

Ya antes de llegar a la Reserva empezaron las sorpresas, pues de noche, antes de cruzar el vado del Río Chanza, observamos a la luz de los faros del coche una nutria en el agua, a la que pudimos admirar varios minutos sin problemas mientras nadaba, se sumergía e iba corriente arriba y corriente abajo. Más tarde, poco antes de llegar a la finca, veíamos a varias ciervas junto al camino.

 

Al día siguiente colocamos las redes al amanecer, en este caso cuatro, en la parte oeste de la finca, entre los madroños y los brezos del límite con la finca de al lado. El sábado el día estuvo casi despejado, pero la noche del domingo comenzó a llover, y ese día por la mañana hubo que retirarlas, mojadas y antes de lo previsto. Luego, en la casa, tuvimos que tenderlas en el salón para que se secaran, pues si se guardan húmedas se estropean.

A pesar de estos inconvenientes, los resultados estuvieron bien: capturamos 56 aves, 14 eran recapturas de aves ya anilladas, y 42 fueron marcadas. En esta ocasión los más abundantes fueron los petirrojos, algunos de los cuales al medirlos arrojaban hasta un centímetro de mas respecto a lo habitual en el tamaño de su ala, inequívoca prueba de su origen norteño. También se capturaron herrerillos y carboneros, así como mitos, una curruca capirotada, un pinzón, un agateador, dos mirlos, un mosquitero, un herrerillo capuchino, un pinzón y un rabilargo. Y además dos típicos invernantes en nuestras latitudes: un reyezuelo listado y un acentor. En esta ocasión se nos han resistido los camachuelos.

 

El resto del domingo transcurrió tranquilo: lectura y juegos de mesa mientras se secaban las redes, y tras el almuerzo vuelta a casa.

 

Los novatos disfrutaron de lo lindo, y más cuando el sábado nos sobrevoló un bando de buitres leonados con un bello milano real infiltrado.

 

Esperemos que la próxima salida sea como esta o mejor, pero sin redes mojadas. Desde aquí animamos a los que nos lean que contacten con el Grupo de Anillamiento para acompañarnos en nuestras actividades.