Desde hace años mi amigo Manolo Barrera y yo mantenemos una especie de competición para ver quien observa los primeros vencejos que llegan a Sevilla después de su periplo invernal en África.
Debo reconocer que siempre es él quién los observa algunos días antes que yo. Sin embargo este año se ha producido una coincidencia en la fecha de nuestra primera observación.
El 29 de febrero, contemplando el cielo desde mi casa al atardecer, observé un grupo de unos 10 – 12 vencejos volando sobre los edificios. Inmediatamente llamé a Manolo para comunicárselo y me confirmó que él los ha visto ese mismo día por primera vez en 2012, en los alrededores de su casa.
Ambos coincidimos que este año han llegado con retraso respecto a otros años, probablemente debido al intenso frío de estas últimas semanas.

