La Laguna de la Janda, situada en la provincia de Cádiz entre los municipios de Vejer de la Frontera, Benalup-Casas Viejas y Tarifa, fue durante siglos uno de los humedales más importantes de la Península Ibérica y el mayor humedal interior de Andalucía.
Este espacio natural se alimentaba principalmente de los ríos Barbate, Celemín y Almodóvar, formando una gran lámina de agua que servía de refugio a numerosas especies animales, especialmente aves migratorias que cruzan el Estrecho de Gibraltar entre Europa y África.
Durante décadas, la laguna fue un ecosistema clave para la biodiversidad del sur de España, con zonas de marisma, vegetación acuática y abundante fauna.
Desecación de la laguna
A mediados del siglo XX, entre las décadas de 1960 y 1970, se llevaron a cabo obras hidráulicas para desecar la laguna y transformar el terreno en tierras agrícolas. Este proceso supuso la desaparición de uno de los humedales más extensos del país y una importante pérdida de biodiversidad.
Situación actual y debate sobre su recuperación
En los últimos años ha resurgido el debate sobre la posible recuperación parcial de la Laguna de la Janda, impulsado por colectivos ambientales, investigadores y ciudadanos.
Cuando se producen episodios de lluvias intensas, parte del antiguo vaso de la laguna vuelve a inundarse temporalmente, lo que demuestra que el ecosistema conserva cierta capacidad natural de regeneración.
La recuperación de este humedal supondría un importante avance para la conservación de la biodiversidad, la regulación del agua y la protección del patrimonio natural de Andalucía.

